“El compromiso cambia el rumbo de la historia”

Nuestro querido colegio fue fundado en el año 1957 y… ¿sabían ustedes que antes se llamaba “Colegio Míguez” y que el uniforme que usaban las niñas de aquellos años era una falda con tablones, de color azul marino y blusa blanca, que tenía bordada la insignia en el bolsillo con las iniciales C.M.? Pues sí y muchos cambios han ocurrido desde esa época.

En los alrededores del colegio sólo existían fundos y huertas y corría el trencito hasta El Volcán, había una sola vía hacia Puente Alto y viajar a La Florida era como ir al campo, estaba lejos de la ciudad.

Tres eran las religiosas que habían llegado a la comuna de La Florida para iniciar esta gran labor, ellas eran Madre Guadalupe García, Madre Inmaculada López y la Madre Josefa Grande; quienes atendían cursos de Kinder a 4º año básico. Los fines de semana venían desde Pedro de Valdivia, Madre Ramona Rodríguez (fallecida recientemente) y Madre María Berta.

La matricula aumentaba cada año debido a que comenzaron a construirse hermosas villas cercanas al colegio. Se logró construir la hermosa Capilla y más tarde la obra gruesa de lo que sería el futuro colegio. Por años hubo que ir habilitando una sala de clases para seguir duplicando un curso cada año escolar.

Más tarde se cambió el nombre del colegio por Anexo Colegio Divina Pastora, mientras se agilizaban los trámites en el Ministerio de Educación para funcionar de manera independiente al colegio de Ñuñoa.

La primera promoción de alumnas de Cuarto Año Medio fue en el año 1974, graduándose 18 alumnas, las que se vistieron con vestidos largos y de blanco., pues era todo un acontecimiento para la época.

La ceremonia se realizó en el Salón del colegio, el que aún no estaba completamente terminado.

Desde ese año 1974 hasta la fecha han egresado 2175 alumnas y un total de 37 promociones.

Las religiosas recibían el apoyo del Centro de Padres y Apoderados para mejorar y equipar el Colegio, del cual se sentían parte. Fue así como se implementó un sencillo Laboratorio de Ciencias y una pequeña Biblioteca, bastante completa para la época.

A mediados de los años ´80 comenzó la construcción de un nuevo edificio donde se implementaron más salas de clases, Sala de Profesores, un Laboratorio de Inglés, una sala de Computación, Secretaría y una sala de Artes. También se dio inicio a la construcción del Gimnasio.

En la década de los ´90 se construyó el edificio que alberga las oficinas de Dirección, Coordinación General, Secretaría, Administración, las oficinas de la Coordinadoras, Orientadoras, Oratorio, Sala de Catequesis, de Vídeo y una Biblioteca más grande y cómoda.

Por último, se construyó un Casino para las alumnas y se terminó de implementar, después de 20 años, el ansiado Auditorium.

Así hemos llegado al siglo XXI, con un hermoso colegio, de larga trayectoria (54 años), que ha formado niñas y jóvenes de bien bajo el lema Piedad y Letras, que hoy traducimos como Fe y Cultura.

Un colegio con excelencia académica y valórica, que queda reflejada en las diferentes promociones de exalumnas que así lo avalan.

En esta labor, los profesores han sido un pilar fundamental en esta noble misión que codo a codo han colaborado en  hacer de este colegio, un colegio de excelencia.

Pero, nada de esto hubiese sido posible sin contar con las innumerables y queridas religiosas que con tanto cariño, entrega, dedicación, esfuerzo, trabajo y sacrificio, han sido parte esencial de este colegio.